Presentación general

Quiénes somos

Iglesia de los Amplios Horizontes

La Iglesia de los Amplios Horizontes es una comunidad religiosa que se define por la transparencia, la revisión constante, la limitación del poder humano y el estudio serio de las fuentes.

No se concibe como una institución cerrada, infalible o protegida por el silencio. Se concibe como una comunidad que reconoce la falibilidad humana y que, precisamente por ello, se organiza para hacer visibles sus decisiones, sus textos, sus cambios, sus errores y sus procesos.

Nuestra intención no es construir una autoridad espiritual que sustituya la conciencia de las personas, sino una comunidad donde la fe, el análisis, la responsabilidad y la honestidad puedan convivir.

Principios fundamentales

01.Transparencia plena

Todas las decisiones, cambios, cuentas y documentos de la iglesia serán públicos y accesibles.

02.Rechazo de toda forma de manipulación

No se permitirá el uso del miedo, la culpa, la presión emocional ni ninguna forma de obediencia ciega.

03.Ausencia de jerarquías sagradas

Ninguna persona tendrá autoridad espiritual superior ni poder especial sobre los demás miembros.

04.Revisión permanente de toda formulación humana

Ninguna interpretación humana será considerada intocable. Todo podrá revisarse, debatirse y corregirse cuando existan razones, fuentes o evidencias que lo justifiquen.

05.Fe basada en verdad, análisis y fuentes

La iglesia se fundamentará en el estudio del Jesús histórico, en el examen de las fuentes disponibles, en las pruebas y en criterios objetivos de análisis.

06.Límite absoluto de la autoridad humana

Ningún ser humano podrá arrogarse la capacidad de perdonar pecados ni de prometer salvación, pues tales cuestiones corresponden únicamente a Dios o a Jesús.

07.Acceso libre y salida libre

No se excluirá a ninguna persona por su origen, religión o situación personal, salvo en casos de riesgo real para la seguridad de los demás. Del mismo modo, nadie será objeto de rechazo, aislamiento o castigo social por decidir marcharse.

08.Prohibición de enriquecimiento religioso

No se cobrará por participar, no se solicitarán aportaciones económicas durante actos públicos y ningún cargo obtendrá beneficio económico personal por su función.

09.Control, supervisión y limitación del poder

Ninguna persona ejercerá el poder de forma individual o sin control. Toda responsabilidad estará sometida a supervisión, revisión y rendición de cuentas.

10.Respeto pleno a la dignidad humana

No se tolerarán discriminaciones, abusos ni prácticas contrarias al respeto debido a toda persona y a los derechos humanos internacionalmente reconocidos.

Qué promueve la iglesia

La iglesia promueve una fe que no tema la revisión, una comunidad que no se base en el miedo, una práctica institucional que no esconda sus errores y una forma de vida religiosa en la que la autoridad humana permanezca limitada y controlada.

Promueve el estudio honesto de las fuentes, la distinción entre hechos e interpretaciones, el examen crítico de la tradición humana, la transparencia económica, la participación sin castas internas y el respeto absoluto a la libertad de conciencia.

Promueve también una forma de comunidad en la que la pertenencia no se mantenga por presión, sino por convicción libre.

Qué no permite

La iglesia no permite mecanismos de manipulación espiritual, emocional o comunitaria.

Obediencia ciega a líderes
Jerarquías sagradas
Dogmas humanos blindados frente a revisión
Castigos sociales por disentir o marcharse
Opacidad en decisiones o economía
Enriquecimiento personal derivado del cargo
Culto a personas, objetos o símbolos
Perdón de pecados o promesas de salvación por autoridad humana
Discriminaciones, humillaciones o abuso de poder

En qué se diferencia

La diferencia principal de esta iglesia no se encuentra únicamente en lo que afirma, sino en cómo se organiza.

Se diferencia por asumir que toda institución humana puede corromperse y por diseñar su estructura para impedirlo.

Por eso, la transparencia es obligatoria, los errores deben hacerse visibles, los documentos deben conservar sus revisiones, la economía debe ser pública, el poder debe estar controlado y ninguna persona puede presentarse como autoridad espiritual superior.

Se diferencia también por no castigar la duda, por no cerrar la salida, por no usar la culpa como instrumento y por no identificar la fidelidad con la obediencia ciega a responsables humanos.

Transparencia, revisión y Jesús histórico

La iglesia da una importancia especial al estudio del Jesús histórico y al examen riguroso de las fuentes disponibles.

Entiende que la tradición humana debe poder ser revisada a la luz de nuevas evidencias, mejores análisis o correcciones necesarias.

No presenta la fe como oposición al análisis, sino como una búsqueda que debe convivir con la honestidad intelectual, con la investigación y con la conciencia de los límites humanos.

Por ello, toda formulación humana debe poder discutirse, y todo error debe poder reconocerse públicamente.